El reprocesamiento de dispositivos médicos y elementos reutilizables es una actividad crítica dentro de los servicios de salud. De su correcta ejecución dependen la seguridad del paciente, la prevención de infecciones, la integridad del instrumental y la calidad de la atención.
Con la Resolución 914 de 2025, el Ministerio de Salud y Protección Social adopta el Manual de Requisitos para la Implementación de las Buenas Prácticas de Reprocesamiento de Dispositivos Médicos y Elementos Reutilizables — DMER.
Esta norma refuerza la necesidad de contar con procesos seguros, trazables y técnicamente adecuados para limpiar, desinfectar, esterilizar, almacenar y entregar dispositivos médicos reutilizables.
Para consultorios, IPS, servicios ambulatorios, áreas de salud oral y equipos asistenciales, esta actualización representa una oportunidad para revisar cómo se están haciendo las cosas y fortalecer la capacitación del talento humano.
¿Qué son los DMER?
DMER significa Dispositivos Médicos y Elementos Reutilizables.
Son aquellos dispositivos, instrumentos o elementos que, después de ser utilizados en la atención de un paciente, pueden ser sometidos a un proceso controlado para volver a utilizarse de manera segura.
Esto puede incluir instrumental clínico, odontológico, quirúrgico o elementos utilizados en procedimientos, siempre que su naturaleza permita reprocesamiento y que el proceso se realice bajo condiciones seguras.
No todo dispositivo puede reprocesarse. Por eso es fundamental conocer las instrucciones del fabricante, la clasificación del dispositivo, el riesgo de uso y el método adecuado de limpieza, desinfección o esterilización.
¿Qué busca la Resolución 914 de 2025?
La Resolución 914 de 2025 busca fortalecer las buenas prácticas de reprocesamiento de dispositivos médicos y elementos reutilizables en los servicios de salud.
Su propósito está relacionado con:
En otras palabras, la norma busca que el reprocesamiento no sea una actividad improvisada, sino un proceso técnico, documentado y verificable.
¿Por qué este tema es clave para tu equipo?
Porque el reprocesamiento no depende únicamente de tener un equipo de esterilización. También requiere conocimiento, criterio técnico, registros, control de variables, protocolos y personal capacitado.
Un error en cualquier etapa puede afectar todo el proceso.
Por ejemplo:
Por eso, el equipo debe comprender el proceso completo y no solo ejecutar tareas
aisladas.
Etapas clave del reprocesamiento
El reprocesamiento de DMER incluye varias etapas que deben estar integradas y
documentadas.
1. Tratamiento en el punto de uso
El proceso inicia desde el momento en que el dispositivo deja de utilizarse en la atención. En esta etapa se busca evitar que la biocarga se adhiera al instrumental y que el material llegue en condiciones inseguras al área de reprocesamiento.
Aquí son importantes el pretratamiento, la manipulación segura y el transporte
interno.
2. Limpieza y descontaminación
La limpieza es una de las etapas más críticas. Antes de desinfectar o esterilizar, el dispositivo debe estar libre de residuos visibles y materia orgánica.
La limpieza puede ser manual o mecánica, dependiendo del tipo de dispositivo y de las condiciones del servicio. Debe realizarse con productos adecuados, elementos de protección personal y procedimientos definidos.
3. Inspección
Después de la limpieza, el instrumental debe inspeccionarse para verificar que no tenga residuos, deterioros, fallas funcionales o condiciones que impidan su uso
seguro.
La inspección ayuda a prevenir que un dispositivo dañado o mal lavado continúe
en el proceso.
4. Empaque y rotulado
El empaque debe proteger el dispositivo y mantener la esterilidad hasta el momento de uso. Para esto se deben utilizar sistemas de barrera adecuados y aplicar técnicas correctas de empaque.
El rotulado permite identificar el contenido, fecha, lote, responsable o información necesaria para garantizar trazabilidad.
5. Esterilización o desinfección
El método dependerá del tipo de dispositivo, su uso previsto, la clasificación del riesgo y las instrucciones del fabricante.
La esterilización debe controlarse mediante parámetros físicos, indicadores químicos y biológicos, según aplique. El personal debe saber interpretar estos resultados antes de liberar una carga.
6. Almacenamiento
El material reprocesado debe conservarse en condiciones que protejan la integridad del empaque y eviten contaminación. El almacenamiento debe realizarse en espacios limpios, ordenados, controlados y con rotación adecuada.
7. Transporte interno y entrega segura
El transporte interno también hace parte del proceso. El material debe trasladarse evitando daños, humedad, ruptura de empaques o contaminación.
La entrega segura implica que el dispositivo llegue al punto de atención en condiciones adecuadas para ser utilizado en el paciente.
8. Trazabilidad
La trazabilidad permite relacionar el dispositivo reprocesado con el proceso realizado, la carga, los indicadores, el responsable y, cuando aplique, el paciente o procedimiento.
Sin trazabilidad, es difícil demostrar control, investigar fallas o responder ante una auditoría.
¿Qué debe documentarse?
Cada servicio debe contar con documentación coherente con su operación real.
Algunos documentos y registros clave pueden incluir:
La documentación debe estar actualizada, disponible y ser conocida por el personal.
Salud oral y servicios ambulatorios: un punto clave
En salud oral y servicios ambulatorios, el reprocesamiento tiene retos particulares.
Muchas veces los espacios son más reducidos, el volumen de instrumental es diferente y el personal cumple múltiples funciones.
Sin embargo, esto no elimina la necesidad de aplicar buenas prácticas. Por el contrario, exige adaptar los procesos a la realidad del servicio sin perder rigor técnico.
En salud oral, por ejemplo, es fundamental revisar:
Errores frecuentes en reprocesamiento
Algunos errores que pueden presentarse son:
Estos errores pueden generar riesgos para el paciente y hallazgos durante una auditoría o visita de verificación.
¿Cómo preparar a tu equipo?
La mejor forma de fortalecer el cumplimiento es capacitar al equipo en todo el proceso, no solo en una etapa.
Una buena capacitación debe abordar:
El objetivo no es memorizar la norma, sino saber aplicarla en el trabajo diario.
Curso DMER de CEA
En CEA diseñamos el curso Buenas Prácticas de Reprocesamiento de Dispositivos Médicos y Elementos Reutilizables — DMER para profesionales, técnicos y auxiliares del área de la salud que participan directa o indirectamente en limpieza, desinfección, empaque, esterilización, almacenamiento o transporte interno de dispositivos médicos reutilizables.
El curso tiene una duración de 24 horas y está diseñado para desarrollar competencias prácticas en cada etapa del reprocesamiento, con énfasis en seguridad del paciente, trazabilidad, cumplimiento normativo y adaptación a contextos como salud oral y servicios ambulatorios.
La Resolución 914 de 2025 invita a los prestadores de servicios de salud a revisar, fortalecer y documentar sus procesos de reprocesamiento de DMER. Este no es un tema exclusivo del área de esterilización; es una responsabilidad institucional que involucra al talento humano, la documentación, la infraestructura, la trazabilidad y la seguridad del paciente.
Capacitar al equipo es una decisión estratégica para prevenir errores, mejorar procesos y demostrar cumplimiento.
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